Finca postindustrial en Madrid
Descripción
Esta finca de gran extensión ofrece un escenario único donde naturaleza y estética postindustrial se combinan para crear una localización de alto impacto visual.
Con una superficie de aproximadamente 25.000 m², el terreno alterna zonas completamente llanas —ideales para grandes montajes— con áreas en pendiente que permiten trabajar con profundidad de campo, horizontes abiertos y vistas despejadas.
Uno de sus grandes valores es la presencia de elementos singulares que aportan narrativa visual sin necesidad de construcción adicional. En la zona alta se encuentran dos grandes depósitos horizontales de aluminio, de escala similar a un autobús, que generan una estética futurista perfecta para ciencia ficción, publicidad o producciones industriales.
El espacio incorpora también estructuras metálicas tipo invernadero sin cubrir, que crean potentes juegos de luz, sombras y geometría, ideales para fotografía y cine.
Entre sus elementos más característicos destaca un vehículo clásico abandonado con décadas de permanencia en la finca, que aporta una estética auténtica, deteriorada y muy cinematográfica.
La localización incluye además construcciones rurales como un antiguo molino de viento sobre pozo, albercas de hormigón y una segunda edificación en estado de abandono con patio cubierto, ampliando las posibilidades de rodaje.
Gracias a su escala, aislamiento y accesibilidad, la finca permite trabajar con total libertad creativa, tanto en producciones pequeñas como en despliegues técnicos de gran formato.
Una localización versátil, cruda y visualmente potente, ideal para proyectos que buscan una estética industrial, futurista o narrativa.
Descripción
Esta finca de gran extensión ofrece un escenario único donde naturaleza y estética postindustrial se combinan para crear una localización de alto impacto visual.
Con una superficie de aproximadamente 25.000 m², el terreno alterna zonas completamente llanas —ideales para grandes montajes— con áreas en pendiente que permiten trabajar con profundidad de campo, horizontes abiertos y vistas despejadas.
Uno de sus grandes valores es la presencia de elementos singulares que aportan narrativa visual sin necesidad de construcción adicional. En la zona alta se encuentran dos grandes depósitos horizontales de aluminio, de escala similar a un autobús, que generan una estética futurista perfecta para ciencia ficción, publicidad o producciones industriales.
El espacio incorpora también estructuras metálicas tipo invernadero sin cubrir, que crean potentes juegos de luz, sombras y geometría, ideales para fotografía y cine.
Entre sus elementos más característicos destaca un vehículo clásico abandonado con décadas de permanencia en la finca, que aporta una estética auténtica, deteriorada y muy cinematográfica.
La localización incluye además construcciones rurales como un antiguo molino de viento sobre pozo, albercas de hormigón y una segunda edificación en estado de abandono con patio cubierto, ampliando las posibilidades de rodaje.
Gracias a su escala, aislamiento y accesibilidad, la finca permite trabajar con total libertad creativa, tanto en producciones pequeñas como en despliegues técnicos de gran formato.
Una localización versátil, cruda y visualmente potente, ideal para proyectos que buscan una estética industrial, futurista o narrativa.











