Palacete del siglo XVIII en centro urbano
Descripción
Ubicado en pleno centro de Madrid, este palacio del siglo XVIII ofrece una localización excepcional para rodajes que buscan elegancia histórica y versatilidad espacial. Construido en 1756, el edificio conserva el carácter señorial de las grandes residencias nobiliarias, reforzado durante el siglo XIX cuando adquirió un marcado aire institucional y aristocrático.
La propiedad se sitúa en una primera planta con una amplia superficie de 650 m², lo que permite una gran flexibilidad para equipos de producción. Dispone de cuatro salones principales, una biblioteca y un comedor, todos ellos con techos altos y una atmósfera que evoca distintas épocas históricas. Los espacios destacan por su amplitud y su capacidad para adaptarse a diferentes ambientaciones, desde escenas de época hasta producciones contemporáneas con un toque clásico.
El acceso es especialmente práctico para rodajes: cuenta con una entrada amplia con acceso para carruajes (ideal para recreaciones históricas o logística de carga), además de conexión directa a un patio interior que aporta profundidad visual y opciones adicionales de rodaje. El inmueble también dispone de acceso tanto por escaleras como por ascensor, facilitando la operativa del equipo técnico.
Restaurado en los años 80, el palacio combina autenticidad histórica con funcionalidad moderna, manteniendo intacta su esencia original. Su arquitectura, su ubicación céntrica y su atmósfera única lo convierten en una localización de alto valor cinematográfico, perfecta para proyectos que requieran un entorno elegante, histórico y versátil.
Descripción
Ubicado en pleno centro de Madrid, este palacio del siglo XVIII ofrece una localización excepcional para rodajes que buscan elegancia histórica y versatilidad espacial. Construido en 1756, el edificio conserva el carácter señorial de las grandes residencias nobiliarias, reforzado durante el siglo XIX cuando adquirió un marcado aire institucional y aristocrático.
La propiedad se sitúa en una primera planta con una amplia superficie de 650 m², lo que permite una gran flexibilidad para equipos de producción. Dispone de cuatro salones principales, una biblioteca y un comedor, todos ellos con techos altos y una atmósfera que evoca distintas épocas históricas. Los espacios destacan por su amplitud y su capacidad para adaptarse a diferentes ambientaciones, desde escenas de época hasta producciones contemporáneas con un toque clásico.
El acceso es especialmente práctico para rodajes: cuenta con una entrada amplia con acceso para carruajes (ideal para recreaciones históricas o logística de carga), además de conexión directa a un patio interior que aporta profundidad visual y opciones adicionales de rodaje. El inmueble también dispone de acceso tanto por escaleras como por ascensor, facilitando la operativa del equipo técnico.
Restaurado en los años 80, el palacio combina autenticidad histórica con funcionalidad moderna, manteniendo intacta su esencia original. Su arquitectura, su ubicación céntrica y su atmósfera única lo convierten en una localización de alto valor cinematográfico, perfecta para proyectos que requieran un entorno elegante, histórico y versátil.











